Tanto para las parejas que viven juntas como para las que viven “por separado” es un verdadero reto encontrar tiempo, entre el trabajo y las ocupaciones cotidianas, para tomar un buen rato al día o algunas veces a la semana para convivir. Muchas veces, el estrés llega casi a cualquier hora pero, otras tantas, somos nosotros mismos quienes tensamos el ambiente. Todos tenemos una vida sumamente atareada y tu pareja, muchas veces, paga el precio de todas tus ocupaciones porque ahora ustedes rara vez comen juntos y salen menos.
Es normal que te desesperes y que, en ocasiones, te salga el reclamo y te irrites porque tu pareja “está en el trabajo” todo el tiempo… ¿y tú? Tus ocupaciones también te acaparan pero sientes que son importantes para ti. Entonces, ambos tienen una vida con el tiempo asfixiado y tú ya no sabes cómo hacer para que la comunicación con tu pareja no se pierda ni se contamine; porque, no quisieras caer en extremos y llegar a darte cuenta de que le faltas el respeto a la individualidad de tu pareja. Se ve complicado, no lo niego.
Las tensiones
Es fácil recordar cuándo fue el último intento de charla que sostuvieron: te enteraste que en el supermercado los tomates subieron de precio, que los hijos de su hermana son groseros y sabes que está nuevamente a dieta porque se quejó amargamente de que tiene que comer una tonelada de lechuga para estar en línea de nuevo. Las mujeres tienen una capacidad increíble para quejarse y para hablar de cosas que a ti pueden parecerte tan irrelevantes. Ya no sabes si es intento de iniciar una charla o una necesidad de quejarse eternamente y, de seguro, le va a doler la cabeza cuando te pongas romántico. Siempre pasa cuando tiene un mal día.
Por otra parte, las mujeres pueden decir que lo último que recuerdan de un intento de charla civilizada con su pareja es que llegó su hombre con mala cara y cuando le preguntó por qué recibió por respuesta un gruñido o, si tuvo suerte, lo escuchó quejarse de su jefe, de su trabajo o del mal arbitraje del partido de soccer del domingo. Los hombres tienen una inclinación a callarse cuando están de mal humor y nosotras no sabemos si dijimos algo o si podemos ayudar a quitarles el mal genio.
Es complicado para una mujer acercarse a su pareja si se encuentra así. Puede lastimar que tu enamorado te ignore o te haga menos cuando algo, en realidad, es importante.
Cómo organizarse para compartir
Las parejas que son exitosas en sus relaciones, que trabajan y tienen mil ocupaciones en el día han encontrado que existen detalles simples que ayudan a mantener viva su relación y no pierden la comunicación; se apoyan y logran entender sus tensiones sin que uno se desquite con el otro. Antes que nada, es necesario que respetes las horas de comida y dejes la lectura del diario para otro momento del día. No te quejes de tu trabajo, si vas a platicar de cosas que te molestaron en la jornada considera a tu pareja: aún no sabes cómo estuvo su día.
Si tu trabajo es muy absorbente, y no siempre pueden comer juntos, establezcan días a la semana en los que compartirán una comida al día, por lo menos. Platiquen tranquilamente, cuenten algún chiste: rían juntos. Porque, si no recuerdas cuándo fue la última vez que platicaron de ustedes, de su relación, de sus deseos, de sus sueños, será importante para el futuro de tu relación que consideres rescatar esos momentos. Si se disgustan por algo: hablen al respecto y soluciónenlo. No es agradable convivir molesto con la persona que amas. Es una sensación muy desagradable, puedo asegurar que todos hemos pasado por eso y es un sentimiento que tiene todo menos ser sano.
Hay algo muy importante: por más ocupados o cansados que estén no olviden los abrazos y las caricias. Un beso breve, un te amo: un poco de cariño no sobra nunca. Si no vas a mirar a tu pareja un día puedes llamarle por teléfono, enviar un mensaje a su móvil, un correo electrónico, dejar una nota en el parabrisas de su auto o a su lado sobre la almohada. No tienes que escribir cartas de amor larguísimas, con un par de palabras bastan. Los detalles son pequeñas formas de decir “pienso en ti”, “te amo”.
Recuerda elogiar a tu pareja todos los días: decirle que se ve bien, que te atrae, que es sexy. Puedes pensar que eso es obvio si siguen juntos pero nunca sobra que se lo digas. Esas cosas pequeñitas son las que mantienen la llama de las relaciones encendida. Organicen alguna actividad juntos un par de veces al mes, o más, pero que sean ¡sólo ustedes dos! Eso les dará el espacio que el resto del tiempo no tienen. Piensen que para que una pareja sobreviva con el ritmo del mundo actual es necesario tener mucha paciencia.
2 Respuestas
katherine
6th enero 2010 a las 22:21 pm
1Muy buenas ideas y se q esto servira a las parejas
nancy barreto
17th julio 2010 a las 20:24 pm
2interesante nada de lo que se dice allí hacemos nosotros como pareja y creo que nunca lo he hecho el problema cuando se lleva tantos años y se quiere tratar de cmbiar tanto uno como la pareja es muy dificil
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